martes, 31 de marzo de 2015

LA FEDERACION DE ASOCIACIONES DE MUJERES CERRO-AMATE EN SU PROYECTO DE TRABAJO DE CAMPAÑA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNER concede el premio a Lorena Rosa Pérez de 4º de E.S.O.

Relato Premiado:
Hola me llamo Erika, os voy a contar mi historia porque yo soy una de las chicas a las que su novio maltrataba. Esta historia va dedicada a todas las personas para que sepan que es eso que no se deje pegar por nadie ni mandarle por nadie que haga lo que ella quiera o lo que crea que puede ser.
Bueno, os cuento. Yo nací en Sevilla tenía 7 hermanos, fuí una de las ultimas en nacer, mi familia era muy sencilla una familia normal, Yo soy de buen carácter, sociable, y sencilla. En los estudios se pude decir que no se me daba bien y trabajé en varios sitios.
Mi vida hasta ese momento era normal, como la de muchas mujeres, hasta que me enamoré. En verdad el amor ha supuesto para mi dos verdades que se pueden encontrar, la felicidad y el dolor.
En ese momento era el amor, aunque se suele decir que el amor es ciego. Dentro de esa palabra que para mi es tan bonita, se encontraba lo sueños los sentimientos, el futuro. El compartir la vida con la persona que amas, lo era todo y por eso, lo perdonaba todo. Al principio perdonaba por amor por una palabra más allá que la otra, después perdonaba la vejación el insulto….y tantas otras cosas.
Lo veia normal, más cuando al momento me pedía perdón o incluso me regalaba un ramo de flores.
¡Que tonta era! ¿Qué ciega estaba!, y es que el amor lo perdona todo. Con el paso del tiempo, el amor cambió de dueño y tan solo era feliz con mis dos hijos. Eran mi refugio mi consuelo, el sentido de mi vida. ¡Que tristes años …! Si, porque me sentia impotente para cambiar la situación.
De la felicidad pasé al dolor. ¡ Dolor! Que palabra más triste. Sentí dolor por no sentirme mujer, ni madre, ni persona. El hombre al que había dado mi amor me maltrataba, me humillaba e incluso delante de mis hijos, me sentía anulada. Me sentía como una marioneta que manejaba cuando el quisiera. Mis hijos han sufrido mucho con esta situación porque ellos lo creían todo, como me usaba y me maltrataba hasta que me cansé y cambié. Reuní todas la fuerzas que me quedaban, y un día me propuse cambiar la situación. Comencé a estudiar para conseguir un trabajo que me abriera las puertas de mi casa y así escapar de los maltratos de mi marido. Y es que hasta mi propia casa me parecía una carcel. Después de muchos esfuerzos, conseguí un título que me dió la oportunidad de trabajar. ¡ Por fín ¡ Pensé esta es la certeza que se abre a la libertad.
A partir de aquí, podré ser independiente y junto con mis hijos seré de nuevo una mujer, una persona.
Me equivoqué. Eso fue el final de mi vida, una triste noche para mi recuerdo, la persona a quien había amado se convirtió en mi verdugo. Sin darme ninguna oportunidad me quitó las ilusiones, los sueños, el futuro, mis hijos… la vida.
Tres años más tarde cuando recuerdo aquella noche aún lloro de dolor. ¡Cómo me golpeó! ¡Cuantas palabras!, y yo que intentaba defenderme. Esta es toda mi historia esto va para todas esas personas que han sido maltratadas por sus maridos que luchen por ella misma y que no se guien de nadie porque todo el mundo puede.

Lorena Rosa López
26 de marzo de 2015
IES Diamantino García Acosta

No hay comentarios:

Publicar un comentario